Un ajuste de control al IEPS en bebidas alcohólicas: Hacia una recaudación justa

En México, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas alcohólicas ha permanecido sin cambios sustanciales durante más de cuatro décadas.

En México, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas alcohólicas ha permanecido sin cambios sustanciales durante más de cuatro décadas. El actual esquema, basado en un modelo Ad-Valorem —es decir, un porcentaje sobre el valor del producto—, presenta deficiencias que impactan tanto en la recaudación como en la salud pública.

Lejos de cumplir plenamente con su objetivo de desalentar el consumo nocivo de alcohol y asegurar una recaudación eficiente, este sistema ha propiciado evasión, ilegalidad y un consumo concentrado en bebidas de menor costo y alto contenido alcohólico, que tienen mayores riesgos para la salud.

El sistema actual: Ad-Valorem e ineficacia en la recaudación

Actualmente, el IEPS en bebidas alcohólicas se recauda con base en el precio del producto. Esto genera distorsiones como:

  • Las bebidas más caras pagan más impuestos, aunque tengan menos contenido de alcohol que las más baratas.
  • Se incentiva el consumo de bebidas de bajo costo y mayor graduación alcohólica, con efectos adversos a la salud pública.
  • Se facilita la evasión fiscal y la subfacturación, pues el impuesto depende de precios declarados y no del contenido real de alcohol.

Un estudio de Luis Foncerrada Pascal, Anel Rodríguez Quinto y Joaquín Sánchez Gómez reveló que entre 2019 y 2023, México perdió alrededor de 170 mil millones de pesos de recaudación por IEPS en alcohol, cifra que, al sumar 2024, alcanzará aproximadamente 210 mil millones de pesos. Esto equivale a 0.75% del PIB, pérdida que pudo haberse evitado con un esquema distinto.

La propuesta: Cambiar a un modelo Ad-Quantum

La alternativa es el sistema Ad-Quantum, que grava directamente la cantidad de alcohol puro en cada envase, sin importar su precio de venta. Bajo este esquema:

  • Alcohol es alcohol: lo que se grava es el volumen de etanol contenido en la bebida.
  • Se simplifica la fiscalización, pues el cobro se concentraría en productores, importadores y envasadores, reduciendo miles de puntos de recaudación a solo unos cientos.
  • Se evita la subfacturación, pues el cálculo no depende del precio, sino de litros de alcohol puro.

Un nuevo enfoque fiscal

El economista y ex subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, presentó en agosto de 2024 una propuesta denominada “Optimización del esquema fiscal de las bebidas alcohólicas: propuesta de reforma fiscal”, que coincide con esta visión.

Esquivel plantea una tasa de 200 pesos por litro de alcohol puro. Según sus cálculos, este cambio tendría un efecto neutral en recaudación si se corrige la evasión estimada en 35%, y al mismo tiempo desacelera el consumo de bebidas más nocivas.

Su análisis indica que la recaudación continuaría siendo progresiva: los hogares de mayores ingresos serían quienes más aportarían, ya que el consumo de destilados de alto grado alcohólico se concentra en los deciles más altos.

Respaldo académico y político

El Colegio de México (Colmex), a través de los economistas Gerardo Esquivel y William Peralta, concluyó en un estudio que un esquema específico por contenido de alcohol es más justo y progresivo, reduce el consumo nocivo y puede aumentar la recaudación hasta en 70%.

En el ámbito legislativo, voces como la del senador Francisco Chíguil y del diputado de Morena Alfonso Ramírez Cuéllar han respaldado la necesidad de replantear el IEPS. Ramírez Cuéllar señaló que este debate debe abrirse después de la entrega del paquete económico 2026, aun cuando el IEPS representa actualmente un “salvavidas fiscal” para cubrir gasto público.

Por su parte, el especialista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), José Luis Clavellina, advirtió que las discusiones fiscales suelen centrarse en pequeños ajustes, mientras el consumo de alcohol sigue normalizándose, con altos costos sociales y de salud.

Beneficios de un IEPS Ad-Quantum

La transición hacia este esquema ofrece múltiples ventajas:

1. Mayor recaudación fiscal

Estudios estiman que con cuotas de entre 130 y 200 pesos por litro de alcohol puro, la recaudación podría duplicarse respecto a la actual, generando más de un punto del PIB adicional en ingresos durante los próximos años.

2. Combate a la evasión y mercado ilegal

El cobro en “primera mano” elimina prácticas de subfacturación y reduce la carga fiscal a menos de mil contribuyentes clave, en lugar de decenas de miles de puntos de venta.

3. Salud pública y equidad

El nuevo esquema encarece bebidas adulteradas y de baja calidad, con alto contenido alcohólico, lo que protege principalmente a los grupos de menores ingresos, que son quienes más consumen estas opciones de riesgo. Así, el IEPS cumple su objetivo original: ser un impuesto correctivo, no solo recaudatorio.

4. Progresividad real

De acuerdo con proyecciones, los tres deciles más altos de ingresos aportarían más del 55% de la recaudación, mientras que los tres deciles más bajos solo un 14%. Es decir, se trata de un impuesto progresivo.

Comparaciones internacionales

México no estaría innovando de manera aislada. Países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Alemania aplican desde hace décadas esquemas Ad-Quantum, con beneficios comprobados en recaudación y reducción de consumo nocivo.

Con más de cuatro décadas aplicando un sistema con claras deficiencias, México enfrenta una oportunidad histórica. La modernización del IEPS en bebidas alcohólicas no significa incrementar tasas ni crear nuevos impuestos, sino cobrar de manera más justa, eficiente y alineada con la salud pública.

Este cambio representa una solución ganar-ganar-ganar:

  • El Estado obtiene mayores ingresos y reduce la evasión.
  • La sociedad se beneficia de un menor consumo de alcohol de alto riesgo.
  • La industria formal compite en condiciones más justas frente al mercado ilegal.

La experiencia internacional confirma que este modelo no frena la actividad económica formal, sino que la fortalece, al reducir la competencia desleal del mercado ilegal.

En la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) creemos firmemente que la modernización del IEPS en bebidas alcohólicas es una reforma indispensable para el futuro de México. La evidencia académica, económica y social respalda este cambio. Te invitamos a conocer más sobre el trabajo de CIVyL y a sumarte a la construcción de una política fiscal que fortalezca las finanzas públicas, proteja la salud y fomente el crecimiento de una industria formal, competitiva y responsable.